El crecimiento económico de Madrid es incuestionable, protagonizado por todo tipo de empresas y profesionales autónomos. Con la vuelta del verano, son muchas las cuestiones que analizar y mejorar a nivel individual en cada negocio.

Pero, todos comparten la necesidad de adaptarse a dos nuevas normas que les afectan de pleno, la implantación del Reglamento Verifactu y de la factura electrónica obligatoria. Un reto que es más efectivo abordar entendiendo los primeros pasos para su integración.

La factura electrónica obligatoria y Verifactu

Antes de explicar lo que debe hacer una empresa o un autónomo para cumplir la nueva normativa y cuándo aplica, es imprescindible entender los conceptos básicos. Para empezar, en lo que se refiere a qué es la factura electrónica, hay que desterrar asociarla al archivo PDF comúnmente usado, que es solo una imagen digital de la tradicional factura de papel.

Según la recientemente aprobada Ley Crea y Crece, lo que se exige a empresas y autónomos es un formato electrónico estructurado para que emisor y receptor de una factura procesen, validen y confirmen el pago de facturas mediante un proceso informático automático, sin intervención manual posible. Puede parecer confuso, pero en la práctica, lo único que supone es utilizar un programa de facturación actualizado y que se adapte a los requerimientos de esta norma, pensada para combatir la morosidad y el retraso en el pago de las facturas.

En cuanto al Reglamento Verifactu, se diseña esencialmente para combatir el fraude mediante la inalterabilidad de las facturas.

Primeros pasos para implantar la factura electrónica y Verifactu gratis

Hablar de nuevas normas relacionadas con algo tan sensible para una empresa como la facturación, suele conllevar dos temores, la complicación burocrática y los costes de adquirir nuevas herramientas informáticas.

En este sentido, hay dos buenas noticias respecto a la factura electrónica y Verifactu, La primera que su implantación es muy sencilla y puede hacerse con un solo paso, adquirir un software ERP, que incluye ambas gestiones además de muchas otras como el control del inventario, las nóminas o la contabilidad.

La segunda, no menos importante, es que se puede evitar la burocracia y ahorrar costes. En general, independientemente del tamaño de la empresa, porque son programas que han abaratado su precio desde que se trabaja en la nube. Y, sobre todo, porque autónomos y Pymes se pueden acoger a la gratuidad, con la solicitud de las ayudas del kit digital. 

El único paso necesario es contratar a un consultor tecnológico de ERP que implante el sistema, migra los datos, configura el sistema en consonancia con las nuevas exigencias e, incluso, forma al personal.

Por fv6eb